A la llegada de nuestro cachorro, seguro que te saltan algunas dudas sobre la alimentación. ¿Comen lo mismo que los humanos? ¿Deben comer una mezcla de pienso y comida normal? ¿Toman leche materna?

Lo primero que debes pensar es que al igual que nosotros, los animales necesitan crecer con un buen aporte nutricional. La comida tiene que proporcionar energía y además cumplir con su función de desarrollo y mantenimiento de las células, así como, evitar en un futuro a posibles problemas de salud. Es por esta razón que su alimentación debe estar formulada con las cantidad de nutrientes necesarios: proteínas, minerales, oligoelementos, vitaminas, grasas, etc.

Cada cachorro tiene necesidades diferentes, dependiendo de su raza, tamaño, etc. por lo que te recomendamos preguntar a tu veterinario por el tipo de alimento que mejor cubra estas necesidades.

¿Qué tipo de alimentos existen?

1. Comida casera
Es la comidad que preparas en casa, utilizando ingredientes como arroz, carne y verduras. Es un tipo de alimentación muy natural que puede proporcionarte mucha satisfacción al cocinar para tu cachorro, pero puede traer algunos incovenientes como falta de nutrientes al no proporcionarle una alimentación balanceada.

2. Alimentos preparados
Es el tipo de alimentos que compras en las clinicas veterinarias y tiendas especializadas que se han diseñado respetando los estándares de calidad y seguridad alimentaria y que son específicos para cada tipo de raza, complexión, condición, etc. que aportan al cachorro todos los nutrientes que necesita para desarrollarse de una manera sana y así ayudar a prevenir futuros problemas de salud por deficiencias en vitaminas o minerales.

Escoge el tipo de alimento que mejor se adapte a tu estilo de vida y que cubra las necesidades nutricionales del animal.

¿Cuántas veces debo darle de comer?

En su etapa de cachorro, lo más recomendable es darle pequeñas raciones tres veces al día a intervalos regualres. Es importante utilizar siempre el mismo comedero colocado en el mismo lugar. De esta manera le ayudaremos a adquirir buenos hábitos alimenticios. No te olvides de leer las recomendaciones del fabricante sobre las cantidades y evitar así, problemas de sobrepeso. No debes darle las sobras de la mesa, no es adecuado para las necesidades nutricionales del cahorro, además de incurrir en alimentarlo en exceso.

Y por último, asegúrate de que el cachorro dispone de un bebedero de agua fresca y limpia en todo momento.

¡Con estos consejos y las visitas con regularidad al veterinario, tu nuevo amigo crecerá saludable y feliz!